La visita al mercado de barrio con tus hijos puede ser una experiencia enriquecedora. Conocer cómo funciona el comercio local, divisar la variedad de alimentos expuestos, la diversidad de puestos y los tenderos al frente de los mismos puede resultar muy atractiva y una enseñanza práctica desde edades tempranas. Además, algunos colegios, asociaciones, etc. organizan visitas a los mercados donde niños y niñas aprenden el funcionamiento de los mismos y el ejercicio de la compra responsable.




