Bonito con tomate

Si te diriges a tu mercado de barrio en Zaragoza, podrás encontrar cantidad de alimentos y productos frescos a tu disposición: Entre ellos, unos buenos tomates para hacer tu propia salsa de tomate y un bonito magnífico en la pescadería, donde tu detallista de confianza te lo preparará.
Lavamos, limpiamos de escamas y sangre, y secamos el bonito. En una cazuela con un poco de aceite de oliva lo marcamos unos segundos por cada lado, retiramos a un plato, sacamos las espinas y la piel, salamos y reservamos.
En la misma cazuela, añadimos un poco más de aceite si fuese necesario, pochamos la cebolla, el pimiento y el ajo troceados junto a la guindilla. Agregamos la salsa de tomate, suficiente para que cubra el bonito y dejamos que se haga la mezcla durante 20 minutos. Retiramos la guindilla, pasamos la salsa por el pasapurés y la volvemos a la cazuela.
Echamos el bonito y lo dejamos hacer durante un minuto a fuego bajo. Retiramos la cazuela del fuego, dejamos que repose un par de minutos y servimos inmediatamente para que el bonito no se seque.
Para esta receta clásica de bonito con tomate nos gusta que las rodajas de bonito no sean muy gruesas, así calculamos mejor la cocción y no corremos el riesgo de pasarnos con el marcado o guisado posterior, y que quede seco. Podemos acompañar el bonito con patatas panadera o simplemente una ensalada.




