El mercado Central de Zaragoza
El mercado Central de Zaragoza es el mercado de abastos mas antiguo de la ciudad. Su estructura y diseño llaman la atención y el hermoso edificio es visitado por turistas además de vecinos de la ciudad y otros muchos que se desplazan al mismo de propio.

En la Avenida Cesar Augusto, frente a la estatua del emperador romano que también da nombre a la ciudad, se alza el Mercado Central de Zaragoza. Este tradicional mercado de abastos se ubica en el mismo emplazamiento que el antiguo mercado del siglo XIII.
La emblemática construcción con más de un siglo de historia parece ser que se inspiró en el mercado de Les Halles de Paris.
Nos acercamos a esta joya de la arquitectura modernista de principios del siglo XX, construida por el arquitecto aragonés Félix Navarro en 1903. Ya desde el exterior podemos admirar su estilo arquitectónico, que combina elementos de ladrillo, piedra y forjados de hierro con cristal, que recuerda a las estaciones de tren del norte de Europa del siglo XIX.
Alzamos la vista hacia hermosa techumbre de madera y forjados de hierro. A nuestra vista se interpone la variada vegetación que corona los diferentes puestos de venta. Los motivos decorativos de la crestería ubicada sobre las galerías son un resumen de los productos disponibles en el mercado: el carnero por la carne, alcachofas por las hortalizas, conejos por la caza, racimos por la fruta y peces por la pesca. En las entradas laterales podemos distinguir una concha, cuya perla es una colmena con abejas que presentan cabezas de labrador aragonés. SI miramos con detalle podemos leer la palabra ‘zoco’, del nombre arábigo español para ‘mercado’. La belleza del espacio invita a sentarse y admirar sus detalles.
Un espacio de forma rectangular y tipología basilical de 3.300 metros cuadrados, su decoración lo convierte en todo un monumento parlante a través de motivos vegetales, animales y mitológicos que reflejan el carácter robusto propio de la capital del cierzo. Así, orgulloso, sobre las puertas principales, se alza el característico león zaragozano rodeado de vides y espigas. A su vez, los capiteles de las arcadas laterales de los testeros son canastillos de frutas marcados con una letra para componer el nombre de Zaragoza. También son constantes las referencias a la divinidad griega Mercurio con una reiterada exhibición del caduceo clásico (dos serpientes contrapuestas), instrumento y emblema de este patrón de los comerciantes.
Por todas estas razones, en 1978 fue declarado Monumento Histórico Artístico de carácter nacional y Bien de Interés Cultural desde 1982.
A lo largo de su historia, el edificio ha sido sometido a varias restauraciones (la última en 2018) que han ayudado a mantener el emblemático mercado como el corazón del comercio zaragozano y uno de los monumentos modernistas más hermosos de la ciudad. De sus 190 puestos originales, distribuidos en una única planta diáfana y abierta al visitante, quedan ahora 69 (habilitados tras la última reforma) que han pasado de generación en generación demostrando el cariño de los detallistas por su oficio y su producto. Actualmente, podemos encontrar 54 detallistas operativos en el mercado Central de Zaragoza.
El Mercado Central de Zaragoza es un emblema del comercio gastronómico sostenible, que apuesta por los productos frescos, de calidad, sostenibles, de temporada y de cercanía. Sus productos nos inspiran un estilo de vida saludable y un apoyo a la economía local. Paseando entre sus puestos podemos ver a los detallistas especializados trabajando con esmero las carnes, pescados, embutidos, casquería, frutas, verduras, flores, dulces, frutos secos, conservas y congelados.
Actualmente y desde su última reforma, nos encontramos en el centro del edificio de un espacio gastro-cultural donde poder tomar un aperitivo en mitad del bullicio de los clientes y los puestos. Este espacio conocido como “Rombo Zentral” es una zona habilitada par el encuentro social dividida en 4 espacios gastronómicos especializados: Matiné (desayunos y comidas de autor), Mambo (cocktails y tapas), Mixtura (comida sana) y Mueso (auténtica brasa).
Mientras tomamos nuestro aperitivo empieza a sonar la música de la banda, que toca en directo desde el escenario de espectáculos. Este espacio acogedor y con buen ambiente invita a prolongar nuestra velada hasta la madrugada.
El Mercado Central de Zaragoza es uno de los edificios más bellos e emblemáticos de Zaragoza, todo un icono arquitectónico y social de la capital aragonesa con más de 800 años de historia.
¿Te apuntas?




