Fruta cortada: cómo comprarla y conservarla de forma segura

A veces podemos encontrar frutas que no se venden en piezas enteras sino cortadas por lo que os dejamos la siguiente información para poder valorar la seguridad en la compra y el consumo de este rico y completo alimento.

El consumidor debe saber que todo depende de en qué condiciones higiénicas se haya cortado esa fruta y cómo se conserve expuesta al público.

Recurrir a las frutas por mitades es una alternativa sostenible. Y si se cumplen las condiciones tanto en el mercado como después en los hogares y se respetan las recomendaciones de conservación y consumo, también puede ser perfectamente segura.

Es habitual encontrar en nuestros mercados mitades o incluso cuartos de algunas de las grandes piezas de fruta, como sandías, melones, piñas… lo que puede ser un recursos para los que no se animen con piezas enteras o prefieran comprar aplicando un consumo responsable, por ejemplo, aquellos con menor numero de personas en la unidad familiar para evitar el desperdicio o acabar tirando una parte de la pieza pero… la fruta que adquirimos cortada… ¿está en las mismas condiciones?

La respuesta está en un estudio de AESAN (recogida en la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU)).

 ¿No se estropean las frutas una vez abiertas? ¿debe estar a temperatura ambiente o en frío?
Solemos encontrar en nuestros mercados que la disposición de la fruta entera suele estar expuesta en cajas o estanterías a temperatura ambiente, mientras que en zonas refrigeradas encontramos las ensaladas en bolsa, verduras preparadas, la fruta troceada…

Pero en ocasiones las mitades de fruta no están en las neveras, sino a temperatura ambiente, lo que quizá pueda ser más problemático: la fruta una vez cortada presenta un mayor riesgo de contaminación, por la propia manipulación (higiene del cuchillo, tabla de cortar…) y porque en el proceso de corte y preparación la pulpa de la fruta, la parte comestible, que hasta ese momento está protegida por la piel o la cáscara, queda expuesta al aire y a agentes externos.

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria, a partir de datos científicos y recurriendo a modelos predictivos, ha elaborado un completo informe centrándose en las condiciones de conservación de sandía, melón, papaya y piña, del que se extraen interesantes conclusiones que resumimos a continuación:

  • La fruta en mitades tiene una menor vida útil. Al mantenerla así hay más riesgo de crecimiento de microrganismos patógenos como Salmonella, Escherichia coli verotoxigénico o Listeria monocytogenes.
  • No todas las frutas son iguales: cuanto más ácidas sean y más maduras estén, mayor es el riesgo de deterioro y contaminación. De las 4 frutas (sandía, melón, piña y papaya) analizadas en el estudio de AESAN es la piña la que presenta mayor riesgo de contaminación y deterioro, lo que se explica por ser una fruta más ácida.
  • La fruta en mitades en el punto de venta puede permanecer hasta 3 horas a temperatura ambiente sin que eso implique un riesgo microbiológico significativo, siempre que:
    -La temperatura ambiente no supere los 25º C.
    -El lugar esté ventilado y protegido de la luz solar.
    -Tras la compra, la fruta se refrigere de forma inmediata (a menos de 5º C).
  • En resumen, una buena conservación es fundamental para garantizar la seguridad de estos productos. Con todo, a la luz de las conclusiones del estudio, es posible hacer unas recomendaciones tanto a los comerciantes o establecimientos, como a los consumidores.
Frutas y verduras en tu mercado de confianza

En los mercados, los detallistas que preparan y cortan la fruta extreman la higiene de los  utensilios y superficies de corte.
Los puestos, por su tipología y ubicación, controlan las condiciones de exposición y almacenamiento manteniendo la fruta alejada del calor, la luz solar y a la temperatura adecuada, descartando el corte de frutas muy maduras y las que presentan heridas en la superficie.

Si el consumidor prefiere una pieza cortada, el detallista sabe escoger y evitar las piezas muy maduras y como siempre, al cortar la fruta, el detallistas controla y se asegura de la buena higiene personal y de que los utensilios y cuchillos así como superficies o tablas de corte estén limpias, para evitar contaminaciones cruzadas.

Y el consumidor ¿qué debe hacer para mantener esta pieza hasta su casa?

Se debe recortar todo lo posible el tiempo que pasa desde la compra hasta que meten la fruta en la nevera de casa.
Hacer sitio en el frigorífico para colocarlas: deben mantenerse en refrigeración hasta que se vayan a consumir.
Si no se consume todo el trozo, volver a meter en la nevera el resto cuanto antes, protegiéndolo con papel film o metiéndolo en un recipiente con tapa para evitar que se contamine. Aun así, es mejor no demorarse demasiado en consumirlo.

 

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