
Las bolsas de plástico ligeras están prohibidas en muchos lugares debido a su impacto negativo en el medio ambiente, ya que son difíciles de reciclar, se desintegran lentamente y pueden terminar en los océanos y otros ecosistemas, dañando la fauna y flora. Por lo tanto, los comercios de los mercados también deben adaptarse a las normativas ambientales y, en muchos casos, buscar alternativas más sostenibles.
Para los comercios que aún necesitan usar bolsas, estas deben cumplir con varias características que minimicen su impacto ambiental. Algunas recomendaciones sobre cómo deben ser las bolsas de plástico que usan los comercios:
- Las bolsas reutilizables, fabricadas con materiales más robustos (como plásticos reciclados o materiales alternativos como algodón, yute o fibras biodegradables), son una excelente opción.
- Las bolsas deben fabricarse utilizando plástico reciclado postconsumo (como PET reciclado). Esto ayuda a cerrar el ciclo de vida del plástico y reduce la necesidad de producir plástico nuevo.
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Si las bolsas son de plástico, deben ser reciclables. Los comercios deben asegurarse de que los clientes puedan reciclarlas de manera fácil y accesible. Se deben evitar los plásticos con aditivos que dificulten el reciclaje.
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Una opción cada vez más popular es el uso de bolsas biodegradables o compostables. Estas bolsas se descomponen más rápidamente que las tradicionales y tienen un menor impacto ambiental. Estas bolsas pueden ser de materiales como almidón de maíz, celulosa o bioplásticos derivados de plantas, que son más amigables con el medio ambiente.
- Las bolsas deben ser proporcionadas al tamaño y tipo de producto que se va a transportar, para evitar el desperdicio de material y garantizar que no sean excesivamente grandes para una compra pequeña.
- Muchos comercios están incentivando el uso de bolsas reutilizables ofreciendo descuentos o incluso vendiendo sus propias bolsas duraderas a los clientes. Es una forma de promover un comportamiento más responsable.
- Los mercados pueden ser parte activa de la solución educando a sus clientes sobre la importancia de reducir el uso de plásticos y fomentando el uso de alternativas sostenibles. Esto puede incluir información sobre cómo reciclar adecuadamente o cómo reutilizar las bolsas.
El Real Decreto 293/2018, de 18 de mayo, es la normativa que regula el uso de bolsas de plástico en España, y establece medidas específicas para reducir el impacto ambiental de estas. En él se detallan las condiciones bajo las cuales los comercios pueden ofrecer bolsas de plástico a los consumidores, y establece los requisitos y las restricciones para su uso.
Este Real Decreto fue un paso importante en la lucha contra la contaminación por plásticos, y establece una serie de objetivos y obligaciones tanto para los comerciantes como para los consumidores.
Los puntos clave relacionados con las bolsas de plástico, tal y como se establece en la ley se resumen a continuación:
1. Prohibición de bolsas de plástico ligeras de un solo uso
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El Real Decreto prohíbe el uso de bolsas de plástico ligeras de un solo uso en la mayoría de los casos. Estas bolsas son aquellas que tienen un grosor inferior a 50 micras.
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La prohibición afecta a las bolsas utilizadas por los comercios para envolver productos, tanto para alimentos como para otros artículos.
2. Excepciones a la prohibición
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Existen algunas excepciones donde aún se pueden ofrecer bolsas de plástico ligeras:
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Bolsas para alimentos: Las bolsas necesarias para envolver alimentos frescos (como frutas, verduras, carnes o pescados), siempre que no se dispongan de manera gratuita.
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Bolsas para productos de higiene: Bolsas para envolver productos de higiene o productos cuyo riesgo de deterioro sea alto.
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Bolsas de plástico con una función de embalaje: Aquellas que protejan el producto durante el transporte y almacenamiento.
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3. Obligación de cobrar por las bolsas de plástico no reutilizables
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Las bolsas que no sean de un solo uso o que no cumplan con los criterios de ser reutilizables, reciclables o compostables, deben cobrarse a los consumidores.
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El precio de las bolsas debe ser suficientemente alto como para desalentar su uso, pero no se establece un precio mínimo obligatorio. El comercio decide cuánto cobrar, pero debe ser un precio que cumpla con el propósito de reducir el consumo de bolsas.
4. Fomento de alternativas sostenibles
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Se fomenta que los comercios ofrezcan alternativas más sostenibles a las bolsas de plástico. Esto incluye bolsas reutilizables, hechas de materiales como algodón, tela, o materiales reciclados.
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Las bolsas de papel o materiales biodegradables también son opciones aceptadas.
5. Etiquetado y reciclaje
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El Real Decreto establece que las bolsas reutilizables deben estar etiquetadas con la información sobre su reciclabilidad y, si es el caso, sobre su composición.
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Además, las bolsas de plástico reciclables deben ser fácilmente identificables para facilitar su correcta disposición en los puntos de reciclaje.
6. Plazo para adaptar la normativa
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Los comercios tuvieron un plazo para adaptarse a estas nuevas medidas y para reducir su uso de bolsas de plástico. Sin embargo, para muchas de las disposiciones, la fecha clave fue julio de 2021.
7. Objetivos de reducción de plásticos
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Uno de los objetivos principales de esta legislación es la reducción drástica del consumo de bolsas plásticas, que se busca alcanzar a través de la prohibición de las ligeras y el fomento de soluciones más sostenibles.
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España está alineada con las políticas europeas de reducción de plásticos, como se establece en la Directiva 2019/904 de la UE sobre plásticos de un solo uso.
8. Exigencia de informes y control de consumo
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Los comercios deben hacer un seguimiento de la cantidad de bolsas de plástico que venden o distribuyen y proporcionar informes anuales al Ministerio de Transición Ecológica, para evaluar el impacto y la efectividad de la medida.
En resumen, el Real Decreto 293/2018 obliga a los comercios a limitar el uso de bolsas de plástico ligeras, fomentar el uso de alternativas sostenibles y hacer cumplir una serie de medidas tanto a nivel de comercio como a nivel de consumidor para reducir la contaminación plástica.
¿Qué significa esto para los comercios?
Los comercios de los mercados deberán adaptarse a esta normativa, ofreciendo alternativas sostenibles y asegurándose de que no distribuyen bolsas de plástico ligeras sin justificación. Además, es importante que los consumidores también se conciencien y lleven sus propias bolsas reutilizables o elijan opciones ecológicas si necesitan una bolsa.



