La actual situación respecto al aumento de los precios derivados de la subida del combustible o la energía hace que muchos autónomos tenga que plantearse la viabilidad de sus negocios. Es tiempo, mas si cabe, de volver a hacer encaje de bolillos, esta vez, con los precios y la repercusión de los mismos…
Os dejamos unos extractos del periódico Heraldo de Aragón que el pasado domingo salieron publicados en una interesante noticia que podéis leer completa aquí.

«Mi sueldo hay meses que da pena y más con esta subida de precios que ha habido en todo», admite la autónoma Pilar de Antonio Riera, que regenta desde hace siete años una charcutería que cogió en traspaso en el mercado Fleta de Zaragoza. Que nadie se engañe, dice, porque «estos precios no van a bajar».
Son los quesos y los lácteos lo que más han subido, apunta, y se empieza a notar ya en un ligero descenso del consumo. «Llevo 25 años de charcutera, antes como asalariada y ahora por cuenta propia, y lo que veo es que no se vende el embutido con la misma facilidad que antes. De ser una prioridad en las casas se ha convertido en capricho». Así las cosas, ante la pregunta de si de seguir con esta inflación podrá mantener el negocio, responde que es «una incógnita». Nadie sabe cómo evolucionará la economía. «Son momentos difíciles y pese a ser los autónomos quienes levantan el país, la Administración nos tiene muy olvidados», concluye.





